El juez de 39 años fue confirmado por la Liga Profesional de Fútbol para impartir justicia en el esperado encuentro entre Boca Juniors y River Plate.
El árbitro Nicolás Ramírez será el encargado de dirigir el Superclásico que se disputará el próximo domingo 1 de noviembre a partir de las 15:00 en el estadio Alberto J. Armando, correspondiente a la decimoquinta fecha del Torneo Clausura 2026. Para el juez nacido en González Catán, esta será su cuarta experiencia al frente del duelo más trascendente del fútbol argentino, un historial que hasta el momento registra dos triunfos para el conjunto de Núñez y una victoria reciente para el equipo de la Ribera por dos tantos contra cero.
La terna arbitral se completará con Maximiliano Del Yesso y Pablo González como asistentes en las bandas, mientras que el control tecnológico del videoarbitraje (VAR) estará a cargo de Silvio Trucco durante los noventa minutos de juego en La Bombonera.
Implicancias deportivas y la palabra de Riquelme
El encuentro adquiere un peso específico fundamental para las aspiraciones de ambos planteles en el tramo decisivo del campeonato. El conjunto local tiene ante sí la chance concreta de abrochar matemáticamente su pasaje a la próxima edición de la Copa Libertadores y estirar diferencias en la cima de la Tabla Anual si logra quedarse con la victoria. Por su parte, el equipo visitante saldrá al campo de juego con la obligación de sumar para recortar distancia en su zona, mantener viva la ilusión de alcanzar un boleto internacional y evitar que su tradicional rival celebre un hito deportivo en su propia casa.
En la previa al compromiso, el presidente xeneize Juan Román Riquelme se refirió a las habituales polémicas que envuelven a los arbitrajes en el torneo local. “Creo que los árbitros en nuestro país son muy cuestionados. Es difícil. Cuando a un equipo lo toca perder, culpamos al árbitro; cuando las cosas no van bien, culpamos al árbitro”, analizó el dirigente durante una entrevista en el canal Azz Stream.
El máximo referente institucional del club de la Ribera también profundizó sobre su postura de evitar cuestionamientos públicos hacia los jueces tras cada partido oficial. “Siempre pienso que al final va a ganar el que mejor juega”, afirmó, al tiempo que sentenció que prefiere mantenerse al margen de las críticas televisivas hacia los colegiados porque considera que se trata de una tarea compleja y susceptible de errores humanos.