El Gobierno enfrenta una jornada de turbulencia financiera marcada por el desplome de los bonos en dólares y una suba del riesgo país que alcanzó los 927 puntos, en un contexto donde el equipo económico intenta contener las expectativas ante la presión de los mercados.
La administración de Luis Caputo atribuye el retroceso, que alcanzó hasta un 4% en los bonos y un 15% en acciones locales, al desplome de las bolsas internacionales tras las elecciones en Estados Unidos. Según fuentes del Palacio de Hacienda, la venta masiva en el sector tecnológico de Wall Street, específicamente en el Nasdaq, arrastró a los activos argentinos, superando el impacto sufrido por otros mercados emergentes.
Sin embargo, el análisis técnico no logra explicar la magnitud de la caída. El propio Caputo reconoció esta semana la existencia de un shock interno vinculado al denominado riesgo electoral y la falta de demanda de dinero. En la misma línea, el viceministro de Economía, José Luis Daza, pidió paciencia ante la impaciencia del mercado por ver resultados inmediatos, destacando que el proceso de recuperación industrial y la inversión proyectada por el RIGI requieren de un plazo mayor de maduración.
El factor político que inquieta a la City
Más allá de la volatilidad global, operadores financieros y ejecutivos de bolsas advierten que los títulos argentinos están siendo castigados por encima de sus pares. La clave de esta desconfianza radicaría en sondeos recientes que muestran una caída en la imagen del presidente Javier Milei en el conurbano bonaerense, donde la figura de Axel Kicillof mantiene una posición dominante.
Un informe de la consultora CB Global Data revela que el gobernador bonaerense lidera la imagen positiva en 20 de los 24 distritos del Gran Buenos Aires, mientras que el oficialismo no logra imponerse en ninguna de esas mediciones. Este dato, sumado a la fragilidad de los mercados, alimenta el temor de los inversores ante un posible escenario político adverso a largo plazo, una dinámica que, según los expertos, resulta inusual por la anticipación con la que se está manifestando.