La expresentadora mexicana Inés Gómez Mont fue detenida en Florida tras cinco años en fuga, acusada de liderar junto a su esposo un millonario esquema de evasión fiscal y desvío de fondos públicos.

La Fiscalía General de la República confirmó la captura de la exconductora, quien era requerida por la Justicia de su país por su presunta participación en un entramado de empresas fantasma para blanquear capitales. Su pareja, el empresario Víctor Manuel Álvarez Puga, ya había sido arrestado previamente en territorio estadounidense.

La investigación apunta a que la pareja contaba con órdenes de aprehensión por presuntos delitos de peculado, delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita. El monto defraudado ascendería a unos tres mil millones de pesos, equivalentes a más de 160 millones de dólares, según los registros oficiales de la causa.

La presión política y el rol de Interpol

El caso había sumado tensión diplomática y política luego de que la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, cuestionara duramente la decisión de Interpol de retirar las alertas rojas que pesaban sobre ambos prófugos. Tras esos reclamos, las autoridades nacionales redoblaron los esfuerzos para reactivar los pedidos de captura internacional y avanzar en los procesos de extradición.

Mientras el empresario permanece sujeto a un procedimiento migratorio en Estados Unidos a la espera de nuevas audiencias judiciales, la fiscalía mexicana acelera los trámites formales para lograr el traslado de ambos acusados a territorio nacional para que respondan ante los tribunales correspondientes.