El ejército estadounidense ofrece una recompensa de 20 millones de dólares y reubicación a cambio de información sobre instalaciones, equipos y personal científico del programa nuclear de Irán.

La medida fue anunciada este viernes por el Comando Central estadounidense (Centcom), responsable de las operaciones militares en Oriente Medio, a través de un comunicado oficial difundido en la red social X. Desde el inicio del conflicto bélico en febrero, marcado por bombardeos conjuntos entre Estados Unidos e Israel, el presidente Donald Trump ha sostenido en reiteradas oportunidades que se logró neutralizar el potencial armamentístico del régimen.

Sin embargo, los servicios de inteligencia norteamericanos mantienen sospechas sobre la existencia de un complejo subterráneo situado en la zona de la montaña Pickaxe, el cual podría albergar actividades nucleares activas. Por su parte, el gobierno de Teherán ha negado categóricamente estas acusaciones y defiende de manera pública su legítimo derecho al desarrollo de energía nuclear con fines exclusivamente civiles.

Negociaciones en curso y antecedentes de espionaje

Pese a los recientes ataques perpetrados por la aviación estadounidense sobre la isla iraní de Qeshm, ubicada estratégicamente en el estrecho de Ormuz, las gestiones diplomáticas continúan su curso bajo la mediación del gobierno de Catar para intentar frenar la escalada bélica. Esta estrategia de reclutamiento de informantes implementada por el Centcom guarda similitudes con los operativos llevados a cabo previamente por la CIA con altos mandos militares extranjeros a comienzos de 2026, una maniobra que en su momento generó fuertes respuestas diplomáticas a nivel global.