El delantero ecuatoriano Enner Valencia marcó el gol agónico en el tiempo descuento ante Defensa y Justicia para consagrar campeón al Xeneize en La Bombonera.

Cuando el reloj marcaba el quinto minuto de adición y el empate parecía consumarse, una pelota suelta en el área le permitió al atacante sacar una volea furiosa que desató el estallido de cincuenta mil almas y le otorgó a la institución su título número 75.

El director técnico Rodolfo Arruabarrena había apostado por su ingreso a los treinta minutos del complemento con una premisa clara que terminó dando sus frutos en el momento exacto.

"El Vasco me dijo que trate de estar cerca de Miguel, sabía que una iba a quedar y por suerte ocurrió", declaró el goleador tras el encuentro, visiblemente conmovido por la magnitud de la hazaña conseguida ante su gente.

La emoción y el agradecimiento al llegar a la cima

Con una trayectoria que incluyó pasos por el fútbol europeo y turco, Enner Valencia no dudó en catalogar esta conquista como el punto más alto de su carrera profesional a los treinta y siete años de edad.

El atacante también tuvo palabras de agradecimiento hacia Juan Román Riquelme por haber confiado en su jerarquía para sumarse al plantel y reconoció que debió extremar su preparación para soportar la exigencia cotidiana del club.

Finalmente, el héroe de la jornada le dedicó la consagración a su hija en el día de su cumpleaños y se metió de lleno en la historia grande al transformarse en el segundo futbolista ecuatoriano en levantar un trofeo oficial con la camiseta azul y oro.