La difusión de registros audiovisuales clave permitió reconstruir los últimos segundos del trágico accidente en Río de Janeiro donde un turista argentino murió durante un vuelo en ala delta.
La secuencia fatal, que quedó registrada a través de tres cámaras de grabación, muestra el momento exacto en que la aeronave pierde el control en la zona costera de San Conrado. El trágico episodio ocurrió cuando el joven de 26 años, identificado como Adrián Guillermo Arismendi, realizaba su vuelo de bautismo deportivo junto al instructor brasileño Luiz Eduardo Rodrigues dos Santos, quien también falleció.
En las imágenes difundidas por la cadena O Globo, captadas desde dos dispositivos ubicados en el propio planeador y una tercera cámara instalada en la playa, se observa cómo el instructor operaba aparentemente con normalidad en los instantes previos al descenso. Sin embargo, al aproximarse al muro del paseo costero, la aeronave giró hacia el mar, se inclinó de manera peligrosa a 45 grados y uno de sus extremos rozó la arena antes del violento impacto contra la estructura.
La investigación y el impacto en la comunidad
Testigos presenciales ya habían señalado previamente que el planeador descendió por debajo de la trayectoria habitual establecida para esta práctica. Tras la brusca caída, los equipos de emergencia socorrieron rápidamente a las víctimas y las trasladaron en helicóptero al Hospital Municipal Miguel Couto, aunque lamentablemente no resistieron la gravedad de las heridas sufridas.
Las autoridades locales confirmaron que el despegue se había realizado desde la tradicional rampa de Pedra Bonita. Tras el fatal desenlace, la actividad quedó suspendida de forma preventiva en toda la zona. Por su parte, el Club São Conrado de Vuelo Libre informó ante la Policía que el instructor contaba con más de una década de experiencia, mientras que para el joven santacruceño era su primera experiencia en esta disciplina durante sus vacaciones en territorio brasileño.