La administración de Estados Unidos detuvo a decenas de inmigrantes afganos en Luisiana con el objetivo de deportarlos a Afganistán utilizando una ruta a través de Pakistán.
Según revelaron tres altos funcionarios estadounidenses, la medida afectará a más de 150 inmigrantes afganos, transformándose en una de las mayores expulsiones individuales de personas procedentes de dicho país hacia zonas bajo el control del régimen talibán.
Al carecer de relaciones diplomáticas formales con el régimen talibán, Washington implementó una estrategia indirecta: los vuelos partirán desde Luisiana con destino a Pakistán, país que finalmente supervisará la expulsión de los deportados a través de la frontera terrestre.
Casos de extrema vulnerabilidad y riesgo inminente
Entre los afectados se encuentran personas que ya contaban con protecciones legales otorgadas por jueces estadounidenses para evitar su retorno debido al peligro de persecución, incluyendo a familiares directos de colaboradores del ejército norteamericano y al menos un hombre homosexual.
Uno de los detenidos identificados es Mohammad, de 47 años, quien relató que su familia huyó de Afganistán como refugiada en el año 1981 tras la invasión de la Unión Soviética, cuando él apenas tenía dos años de edad. Las fuentes oficiales confirmaron que el primer vuelo operativo está programado para despegar de manera inminente.