Irán aseguró estar preparado para reabrir el Estrecho de Hormuz en un plazo de dos días si Estados Unidos acepta una serie de demandas clave, en medio de negociaciones contrarreloj para evitar una escalada bélica total.
El portavoz del ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Esmail Baghaei, hizo estas declaraciones este lunes tras una semana de intensas conversaciones mediadas por Qatar para prevenir el retorno a un conflicto abierto en el Golfo Pérsico.
Las exigencias presentadas por Teherán incluyen el levantamiento de las sanciones económicas impuestas por la administración de Donald Trump y la liberación de miles de millones de dólares en activos iraníes congelados en el exterior, condiciones que complican un acuerdo inmediato en Washington.
La amenaza sobre el suministro energético y la tensión nuclear
El cierre de esta vital ruta de transporte de petróleo y gas se produjo tras los ataques conjuntos de fuerzas estadounidenses e israelíes en febrero, una medida que alteró drásticamente los mercados energéticos internacionales.
Mientras los mediadores qataríes intentan cerrar un pacto de última hora, el presidente Donald Trump advirtió recientemente sobre la posibilidad de aplicar represalias severas si fracasan las negociaciones. En respuesta, los líderes iraníes amenazaron con ampliar sus objetivos militares y evalúan abandonar el Tratado de No Proliferación Nuclear.