Un reciente informe de Veeam advierte que los repositorios de backup son el blanco directo en el 96 por ciento de los ataques de ransomware actuales.
La modalidad de los ciberdelincuentes cambió de manera radical en los últimos años. El ransomware ya no se limita únicamente a cifrar archivos de producción y detener temporalmente las operaciones cotidianas, sino que ahora busca comprometer de forma deliberada el plan de contingencia de las compañías, es decir, las copias de seguridad.
Si el atacante logra eliminar o inutilizar los respaldos, las alternativas de recuperación de la organización se reducen a cero y la presión para aceptar el pago de un rescate económico aumenta exponencialmente. Ante este escenario, el informe revela una profunda brecha entre la percepción de seguridad y la realidad operativa de las empresas.
Si bien el 90 por ciento de los responsables de seguridad confía en poder recuperarse dentro de los plazos previstos, la dura realidad indica que apenas el 28 por ciento de las organizaciones afectadas logró restaurar íntegramente todos sus datos tras un incidente.
La inmutabilidad como escudo y la necesidad de verificar los datos
Al respecto, Enrique Solari, Director de Desarrollo de Negocios de DIMA Perú, advierte sobre la gravedad de la situación actual. Cuando el atacante llega al backup, el problema deja de ser únicamente la pérdida de información y la empresa se queda sin una ruta confiable para reactivar sus procesos críticos.
Una de las soluciones más efectivas para contrarrestar esta amenaza es la implementación de la inmutabilidad. Durante un periodo estrictamente definido, una copia inmutable no puede modificarse ni eliminarse por ningún motivo, ni siquiera si un pirata informático logra obtener credenciales privilegiadas o vulnera parte de la infraestructura principal.
Sin embargo, los especialistas remarcan que conservar una copia protegida no resulta suficiente. Las compañías también deben comprobar de manera fehaciente que ese respaldo se encuentra totalmente limpio de código malicioso, que puede restaurarse sin fallas y que los sistemas volverán a operar dentro del tiempo que el negocio tolera.
Para dar respuesta a estas exigencias, herramientas como Veeam Data Platform integran protección avanzada, detección temprana de amenazas, controles de acceso bajo la filosofía Zero Trust y validación automatizada para asegurar una recuperación rápida y efectiva de los sistemas físicos, virtuales y en la nube.