Alphabet sufrió un desplome bursátil de hasta el 13 por ciento en Wall Street tras reportar resultados financieros por debajo de las expectativas del mercado y registrar una pérdida de casi quinientos mil millones de dólares en valor de mercado.

El gigante tecnológico presentó un informe correspondiente al tercer trimestre de 2026 que reflejó ingresos por 127.580 millones de dólares, una cifra que no alcanzó los 128.220 millones proyectados por los analistas. Además, la ganancia ajustada por acción se ubicó en 2,67 dólares, por debajo de los 3,02 dólares esperados.

El castigo de los inversores estuvo fuertemente vinculado a la desaceleración en el negocio publicitario del buscador, su principal motor histórico. La publicidad en búsquedas generó 63.350 millones de dólares, registrando un crecimiento interanual del 12 por ciento, una cifra inferior al 19 por ciento del primer trimestre y al 17 por ciento del segundo.

El impacto de la inteligencia artificial en las cuentas

A la desaceleración comercial se le sumó un incremento masivo en las inversiones de infraestructura. El gasto de capital aumentó un 114 por ciento interanual hasta alcanzar los 51.360 millones de dólares, impulsado por la construcción de centros de datos y la compra de procesadores especializados para inteligencia artificial.

El director comercial de Google, Philipp Schindler, reconoció que herramientas como AI Mode y AI Overviews impactan de forma negativa en la monetización a corto plazo. Estas respuestas sintetizadas generan menos ingresos que las búsquedas tradicionales al ofrecer menor espacio para anuncios patrocinados.

Frente a este escenario crítico, el director ejecutivo Sundar Pichai defendió la estrategia comparando esta transformación con el paso hacia los dispositivos móviles ocurrido hace más de una década. El gran desafío para la compañía será liderar la revolución tecnológica sin erosionar el negocio publicitario tradicional.