Un nuevo lote de documentos desclasificados por el gobierno de Estados Unidos reveló que tres agentes federales presenciaron el vuelo de un enigmático objeto con forma de triángulo negro que se desplazaba a la velocidad de un avión de combate sin emitir sonido alguno.

El incidente, calificado formalmente como un Fenómeno Anómalo No Identificado, ocurrió este mismo año cerca de una instalación federal segura y generó una profunda preocupación entre los oficiales de inteligencia y defensa. Los informes detallan que el aparato volador midió aproximadamente 15 pies de envergadura y realizó maniobras imposibles para la tecnología humana actual, como ascender verticalmente sin inclinarse y acelerar de manera instantánea.

Dos de los testigos poseen una extensa experiencia operativa y familiaridad con drones avanzados. Incluso uno de ellos utilizó un monocular térmico para el seguimiento infrarrojo, pero fue incapaz de detectar fuentes de calor discretas asociadas con la propulsión convencional. El objeto se detuvo, flotó durante unos veinte segundos y luego cruzó horizontalmente una distancia de milla y media en apenas tres segundos antes de desaparecer por completo.

Archivos secretos y el misterio del Rancho Skinwalker

La revelación forma parte de un paquete de diez documentos publicados por los Archivos Nacionales bajo la orden presidencial de desclasificar registros gubernamentales sobre UAP a la mayor brevedad posible. Entre los archivos también se incluyó un reporte del año 2010 sobre el famoso Rancho Skinwalker en Utah, un sitio asociado históricamente con fenómenos paranormales que van desde extrañas luces hasta extrañas criaturas, aunque las pruebas científicas analizadas no arrojaron conclusiones definitivas sobre la existencia de vida extraterrestre.

El compendio histórico liberado por las autoridades estadounidenses abarca además registros que datan desde la década de 1940, incluyendo testimonios de pilotos comerciales y militares sobre avistamientos de platillos voladores en Suecia y Arabia Saudita. A pesar de la magnitud de los expedientes difundidos, la administración norteamericana aclaró que los documentos no emiten conclusiones definitivas sobre si estos fenómenos representan una amenaza directa para la seguridad nacional o la prueba de vida alienígena.