Los servicios de inteligencia de Estados Unidos confirmaron que Irán incrementó de forma sustancial sus esfuerzos para atentar contra diplomáticos y funcionarios norteamericanos en Medio Oriente y otras regiones.

Según un memorándum de octubre dirigido al secretario de Estado Marco Rubio y revelado en las últimas horas, los complots con fines letales alcanzaron etapas avanzadas. Esta situación crítica obligó al gobierno estadounidense a ordenar el repliegue y la reducción de personal en múltiples embajadas estratégicas ante el temor de un conflicto regional a gran escala.

El documento oficial, firmado por el director de Inteligencia Nacional Jay Clayton, advierte que la información sobre las tramas de asesinato debe llegar urgentemente a más personal en riesgo. Aunque el informe no detalla nombres propios ni las naciones específicas fuera de Medio Oriente involucradas, la gravedad de los datos motivó medidas inmediatas de seguridad en las delegaciones diplomáticas.

Evacuación diplomática y tensión militar

En paralelo a las amenazas iraníes, el gobierno estadounidense mantiene abiertas todas las opciones militares. El presidente Donald Trump sugirió recientemente la posibilidad de nuevas operaciones ofensivas si Teherán no accede a negociar un acuerdo definitivo sobre su programa y sus acciones en la región.

Como consecuencia directa de este escenario volátil, el Departamento de Estado ordenó la salida de familiares y personal no esencial en las misiones diplomáticas de Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Líbano, Catar y Jordania. Las autoridades confirmaron que la presencia en las embajadas quedará restringida exclusivamente al personal indispensable para garantizar la seguridad nacional.