Los modelos de inteligencia artificial más avanzados del mundo demostraron una capacidad sin precedentes para diseñar planos de ciberataques contra servicios críticos como redes eléctricas y plantas de tratamiento de agua, según una investigación reciente.
La advertencia fue emitida por la compañía de ciberseguridad Frenos, cuyos especialistas pusieron a prueba a diez modelos diferentes para evaluar su habilidad en la planificación de sabotajes contra sistemas industriales automatizados. Los resultados encendieron todas las alarmas en el sector tecnológico y gubernamental.
Durante el estudio, que abarcó cerca de 17.000 pruebas y más de 2.500 intentos de diseño de planes de ataque, tres de los diez modelos analizados lograron construir estrategias exitosas en aproximadamente el 90% de los intentos. Por su parte, los sistemas considerados en la frontera de las capacidades actuales tuvieron tasas de éxito menores, oscilando entre el 17,9% y el 31,9%.
Una amenaza implacable y sin descanso
El cofundador y director de tecnología de Frenos, Harry Thomas, advirtió sobre la ventaja operativa que representa el uso de estas tecnologías maliciosas frente a los equipos de defensa humanos. La inteligencia artificial no tiene problemas de paciencia, no necesita comer, no necesita dormir y no necesita usar el baño, señaló el especialista al graficar la velocidad con la que los algoritmos pueden mapear vulnerabilidades.
Por su parte, Steve Swick, ex ejecutivo de seguridad en American Electric Power, definió la situación actual ante la prensa mediante una contundente frase: Es un reloj que se está moviendo más rápido de lo que jamás hemos visto. Los expertos coinciden en que los operadores industriales enfrentan graves restricciones presupuestarias y de personal, lo que dificulta la actualización urgente de sus defensas frente a esta nueva generación de amenazas automatizadas.