La inminente oferta pública inicial de Anthropic pondrá a prueba la estabilidad de Wall Street debido a que la compañía de inteligencia artificial superó la capacidad de financiamiento del mercado privado.
Los inversores aseguran que la decisión responde a una estricta necesidad matemática. Las empresas líderes del sector acumulan compromisos de gasto de doce cifras, lo que tensiona al sistema financiero con una infraestructura comparable a la construcción de los ferrocarriles históricos de Estados Unidos. Con el incremento en los costos de los préstamos privados, acudir a la liquidez masiva de los mercados públicos se convirtió en el paso ineludible para sostener la carrera tecnológica.
Según un borrador del folleto de oferta pública al que tuvo acceso el periódico Wall Street Journal, los compromisos de computación de Anthropic podrían alcanzar los 750 mil millones de dólares en los próximos años. La firma ya enfrenta más de 600 mil millones en costos futuros de infraestructura y negocia acuerdos adicionales que sumarían otros 150 mil millones a sus obligaciones.
A pesar de haber generado 16.300 millones de dólares en ingresos durante la primera mitad de 2026, una cifra muy superior a los 1.100 millones registrados el año anterior, la compañía también reportó una pérdida neta de 80.700 millones de dólares en el mismo período, aunque gran parte de esta cifra corresponde a cargos contables vinculados a sus rondas de capital.
La presión sobre el mercado privado
La magnitud de estas cifras explica por qué el mercado privado ya no puede sostener solo el peso de las inversiones en inteligencia artificial. Reciente evidencia de esto fue la ronda de financiación de OpenAI, la mayor de la historia, la cual demandó meses de gestiones para asegurar más de 120 mil millones de dólares en un clima financiero sumamente complejo.
Las dificultades para captar fondos en el ámbito privado quedan en evidencia ante las exigencias de los inversores. Anthropic le ofrece a la firma Blackstone un rendimiento superior al 10 por ciento sobre nueve mil millones de dólares en deuda subordinada, formando parte de un paquete récord de financiación de chips por 60 mil millones de dólares. Dicho porcentaje supera la tasa del 8,5 por ciento establecida en un acuerdo previo, lo que demuestra que los acreedores privados exigen una mayor compensación ante los riesgos asociados al sector.
La salida a la bolsa, prevista inicialmente para septiembre pero demorada por incidentes de seguridad y renuncias en el área de investigación, se encamina ahora para concretarse antes de las festividades de Acción de Gracias. De esta manera, Wall Street se prepara para recibir al gigante tecnológico en medio de un escenario de cautela y volatilidad para la industria.