El gobernador demócrata Roy Cooper derrotó al candidato respaldado por Donald Trump, Michael Whatley, y arrebató al Partido Republicano uno de los dos escaños que poseía en el Senado de Estados Unidos por Carolina del Norte.

La victoria representa un giro crucial en el mapa político nacional. A pesar de ser un estado que votó en tres ocasiones por Donald Trump, Roy Cooper, un popular gobernador que cumple su segundo mandato, mantuvo una racha invicta en toda su carrera electoral. La contienda, que inicialmente se perfilaba como reñida y de alto costo financiero, mostró una ventaja cada vez mayor para Cooper en las encuestas a medida que avanzaba la campaña.

El amplio reconocimiento del nombre de Roy Cooper potenció sus posibilidades frente a Michael Whatley, un abogado que ejerció como presidente del Comité Nacional Republicano pero que nunca antes se había postulado a un cargo público. Ante la caída del entusiasmo popular hacia Whatley, los super PACs alineados con los republicanos decidieron cancelar sus pautas publicitarias y redirigir los fondos hacia distritos considerados más prometedores, desatendiendo incluso los actos de respaldo que el propio expresidente realizó en el territorio.

Un cambio histórico en el Congreso

Con este triunfo, Roy Cooper sucederá en el cargo al senador republicano Thom Tillis, quien optó por no buscar la reelección tras mantener fuertes cruces con Trump vinculados a recortes presupuestarios en el sistema de salud y asistencia social. Durante los actos proselitistas, el demócrata enfocó su estrategia en la economía cotidiana, adjudicando a las políticas opositoras la responsabilidad por la suba de precios y la inflación.

Por su parte, Michael Whatley intentó centrar su plataforma en la ejecución estricta de la agenda del expresidente, aunque debió lidiar con cuestionamientos sobre su falta de experiencia electoral. Los cruces dialécticos incluyeron fuertes acusaciones en materia de seguridad pública y gestión estatal. Finalmente, Roy Cooper asumirá su banca en enero y se convertirá en el primer demócrata en representar a Carolina del Norte en la Cámara Alta en más de una década.