Una falla de seguridad crítica y oculta durante años en el lenguaje de programación PHP puso en vilo a millones de sitios web en todo el mundo tras ser descubierta por inteligencia artificial.

El incidente, que desató una ola de desconexiones temporales en plataformas de Estados Unidos, el Reino Unido y otros países, encendió las alarmas de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) de Estados Unidos y de los organismos de ciberseguridad de Europa. El código afectado, denominado PHP (Hypertext Preprocessor), sostiene aproximadamente al 70 por ciento de los sitios web que utilizan lenguajes del lado del servidor desde la década de 1990, incluyendo plataformas masivas como Wikipedia y blogs de WordPress.

La investigación reveló la existencia de dos vulnerabilidades críticas bautizadas como php2shell por las empresas de seguridad informática. Estas fallas habrían permitido a los atacantes tomar el control de los servidores web sin contar con acceso legítimo, además de robar información confidencial y contraseñas de usuarios. Lo alarmante del caso es que los errores pasaron desapercibidos durante más de una década debido a la extrema complejidad técnica requerida para explotarlos, un obstáculo que fue superado gracias al uso de herramientas de inteligencia artificial.

Un descubrimiento histórico y un octubre negro para la red

Desde la empresa OpenAI señalaron que este hallazgo representa uno de los problemas de seguridad más impactantes de los últimos tiempos y afirmaron que, hasta donde tienen conocimiento, la inteligencia artificial de frontera encontró estas vulnerabilidades antes que los atacantes maliciosos. Por su parte, la firma de ciberseguridad Wiz calificó los descubrimientos como algunos de los más graves jamás registrados en la historia del software.

Los parches de seguridad oficiales fueron lanzados de manera urgente para frenar la amenaza, mientras que los expertos instaron a los administradores a instalarlos de inmediato. Esta crisis se suma a una serie de incidentes recientes que los profesionales del sector ya denominan el Black October, caracterizado por un volumen inusual de ataques a plataformas de desarrolladores, filtraciones de datos y accesos no autorizados que mantienen en vilo a la infraestructura digital global.