Un movimiento estudiantil logró poner fin a catorce años de hegemonía de la derecha en Serbia, tras una histórica jornada electoral en la que el propio mandatario reconoció la contundente derrota.
El expresidente Aleksandar Vučić admitió este domingo que su partido perdió el control del parlamento frente a una fuerza impulsada por estudiantes, un terremoto político que margina a una figura clave en los Balcanes y reabre el interrogante sobre las futuras relaciones de Belgrado con Estados Unidos, Rusia y Occidente.
Según las proyecciones anunciadas por el propio mandatario pese a la falta de resultados oficiales definitivos, la llamada Lista Estudiantil obtendría entre 135 y 140 escaños en un parlamento de 250 bancas, relegando a la coalición oficialista a unos 105 lugares. Esta coalición había mantenido estrechos vínculos con la administración estadounidense, incluyendo acercamientos con la familia de Donald Trump.
Un quiebre histórico que recuerda el año 2000
El movimiento electoral está encabezado formalmente por el cardiólogo Ilija Srdanović, aunque sus referentes insisten en remarcar el carácter descentralizado de la conducción. Este triunfo recuerda inevitablemente a las protestas juveniles que en el año 2000 lograron derrocar a Slobodan Milošević, una comparación que los ciudadanos revivieron en las calles al grito de ¡Está terminado! durante los festejos dominicales.
El germen de esta masiva articulación social se remonta a la tragedia ocurrida en noviembre de 2024, cuando el colapso de la marquesina de una estación ferroviaria en Novi Sad provocó la muerte de 16 personas. Aquel episodio desató una ola de indignación popular contra la corrupción estatal que mutó rápidamente en una estructura política enfocada en la transparencia y las reformas institucionales.
Ahora, el nuevo bloque opositor tendrá el desafío inminente de consensuar un primer ministro y conformar un gobierno, mientras Serbia se prepara para afrontar unos comicios presidenciales el próximo mes de diciembre destinados a definir el sucesor definitivo de Vučić.