El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, lanzó una dura advertencia sobre la transición democrática en Venezuela tras el sorpresivo regreso de la líder opositora María Corina Machado a Caracas.

Durante una conferencia de prensa realizada este lunes, Marco Rubio se refirió al proceso político en curso sin nombrar explícitamente a María Corina Machado, señalando que las protestas callejeras por sí solas no garantizan la llegada de la democracia. Las recientes exigencias de la opositora respecto a la realización de elecciones para el próximo año y sus críticas hacia los acuerdos petroleros bilaterales generaron incomodidad en Washington.

Desde la Casa Blanca, fuentes cercanas al funcionario indicaron que la situación en Venezuela representa el mayor logro en política exterior de la actual administración, por lo que un freno en los avances pondría en riesgo todo lo conseguido hasta el momento. En paralelo, las autoridades estadounidenses sostienen que son indispensables tres condiciones previas antes de convocar a los comicios: reformar la Corte Suprema, renovar el Consejo Nacional Electoral y sanear la colosal deuda soberana del país.

Las exigencias y los plazos de la transición

Los planes de Washington contrastan con las exigencias de plazos impulsadas por la oposición local. Mientras la administración norteamericana evalúa un cronograma que podría extenderse hacia 2028 bajo la gestión interina de Delcy Rodríguez, los funcionarios enfatizan que el proceso debe avanzar con firmeza para evitar que el actual gobierno intente ganar tiempo. El propio Marco Rubio remarcó que se vigilan estrictamente las acciones concretas de la administración en Caracas y advirtió que cualquier intento de entorpecer los plazos acordados perjudicará gravemente el futuro institucional de la nación.