El exdirector del FBI James Comey enfrenta nuevos cargos federales en un caso que marca la tercera vez que la administración de Donald Trump acciona judicialmente en su contra.

De acuerdo con los documentos judiciales dados a conocer, los fiscales acusan a Comey de haber dirigido la divulgación de información de defensa nacional a un periodista a través de intermediarios en octubre de 2016, época en la que se desempeñaba al frente de la agencia federal.

Los cargos presentados incluyen la participación en la transmisión de información de defensa nacional y conspiración para cometer dicho delito. El expediente judicial se mantuvo bajo secreto de sumario desde principios de octubre hasta su reciente revelación pública por orden del juez federal Trevor McFadden.

Por su parte, el abogado defensor Patrick Fitzgerald emitió un comunicado a través de las redes sociales en el que aseguró que su cliente "steadfastly maintains his innocence" y dará pelea en los tribunales para demostrar que las acusaciones carecen de sustento legal.

Una larga historia de tensión política

El letrado recordó que el caso gira en torno a una publicación periodística del diario The New York Times fechada el 5 de octubre de 2016, la cual ya había sido investigada minuciosamente por dos equipos de fiscales distintos durante el primer mandato de Trump, quienes en su momento decidieron no formular cargos.

Este nuevo capítulo judicial coincide cronológicamente con un fallo en el que un juez federal determinó que la administración actual despidió de forma ilegal a la hija del exfuncionario, Maurene Comey, quien se desempeñaba como fiscal federal y participó en causas de alto perfil.

Las tensiones entre Trump y Comey se remontan al año 2017, momento en el cual el mandatario decidió removerlo del cargo en medio de las pesquisas sobre la presunta injerencia rusa en las elecciones presidenciales, un hecho que derivó posteriormente en la designación del fiscal especial Robert Mueller.