El vicepresidente de Estados Unidos encabeza personalmente conversaciones indirectas con Irán para alcanzar un nuevo alto el fuego y reactivar las negociaciones nucleares.

Durante las últimas dos semanas, el vicepresidente JD Vance asumió un rol central en las gestiones diplomáticas, involucrándose de manera directa para buscar una salida al conflicto en Medio Oriente que, según advirtió, afectó al partido oficialista en las urnas. Fuentes con conocimiento directo del caso confirmaron que las conversaciones se elevaron al nivel más alto de la administración estadounidense.

Por el momento, el presidente Donald Trump mantiene una postura expectante y permite que la vía diplomática avance para evaluar si es factible alcanzar un entendimiento duradero con Teherán. No obstante, desde Washington aclararon que las fuerzas armadas continúan preparadas para ejecutar nuevas ofensivas en caso de que las tratativas fallen.

Contactos diarios y mediación internacional

Detrás de escena, JD Vance mantuvo comunicaciones casi diarias con el primer ministro de Catar, el jeque Mohammed bin Abdulrahman Al-Thani, y con el jefe del ejército de Pakistán, el mariscal de campo Asim Munir, además de otros mediadores clave. En estas gestiones también participan el enviado especial Steve Witkoff y el asesor presidencial Jared Kushner.

Hace dos semanas, el funcionario estadounidense envió una misiva formal al secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Mohsen Rezaei, para proponer la reanudación de las negociaciones directas. Desde la nación persa señalaron que el mensaje generó un clima favorable para destrabar el diálogo, aunque las fuentes diplomáticas advierten que los avances avanzan a paso lento.