El delantero Enner Valencia se convirtió en el héroe agónico de Boca Juniors al anotar el gol que le dio el título de la Tabla Anual tras ingresar desde el banco en el tramo final del encuentro.
Cuando el ecuatoriano ingresó a falta de catorce minutos en reemplazo de Leandro Paredes, nadie imaginaba el desenlace que tendría la noche en el estadio de Boca Juniors. Su llegada al club se había dado casi como una oportunidad de mercado ante la lesión de Adam Bareiro, descartando ofertas de equipos como Talleres y la chance de volver a Emelec para ponerse la camiseta azul y oro a los 37 años.
El partido se moría y el título parecía esfumarse, pero una pelota suelta dentro del área encontró al atacante bien ubicado. Con un preciso control de muslo y un remate de volea que rebotó en Damián Fernández, la pelota terminó inflando la red para desatar la locura en las tribunas y cortar años de espera en el certamen local.
La consagración y el festejo íntimo
Tras el pitazo final, el goleador no ocultó su emoción ante los micrófonos de la prensa y dejó una frase contundente: “Esto es maravilloso. Queda para toda la vida. Es el gol más importante de mi carrera”, expresó el exjugador de equipos como West Ham y Fenerbahce, olvidándose por un momento de sus diez títulos previos y sus seis tantos en mundiales.
El camino del delantero no había sido sencillo desde su arribo, alternando buenas y malas bajo la conducción técnica de Rodolfo Arruabarrena y corriendo desde atrás en la consideración general frente a Miguel Merentiel. Sin embargo, su actuación consagratoria también incluyó una dedicatoria especial para su hija Annalía en el día de su cumpleaños número diez y un agradecimiento directo a Juan Román Riquelme por haber insistido en sumarlo al plantel.
Con este título agónico, el atacante ecuatoriano inscribe su nombre junto al de otros históricos que supieron aparecer en las paradas bravas con la camiseta azul y oro. A partir de ahora, su nombre quedará grabado para siempre en la memoria de los hinchas que ya corearon su apodo durante la premiación en la Bombonera.