El Incucai actualizó la normativa que regula los trasplantes renales en la Argentina mediante la Resolución 375/2026, introduciendo cambios profundos en las listas de espera, los criterios de distribución de órganos y las exigencias para los centros médicos.

La medida anunciada busca ampliar las oportunidades de trasplante, reducir los tiempos de espera y garantizar una distribución más equitativa en todo el país. La actualización surge a partir de una evaluación técnica de los programas implementados en los últimos años por el organismo oficial.

Uno de los ejes centrales de la resolución es el impulso al trasplante renal preventivo, también conocido como preemptivo, que se realiza antes de que el paciente con enfermedad renal avanzada deba comenzar con el tratamiento de diálisis. Entre noviembre de 2022 y octubre de 2024, apenas el 4 por ciento de los inscriptos correspondían a esta categoría, una cifra que la nueva reglamentación busca incrementar notablemente unificando criterios médicos y clínicos.

Nuevas prioridades clínicas y donación cruzada

La normativa detalla un nuevo orden de prioridad para situaciones críticas, contemplando especialmente a los pacientes que atraviesan el último acceso vascular o aquellos que se encuentran hipersensibilizados debido a anticuerpos complejos. Según datos del Incucai, las estrategias para este último grupo permitieron duplicar el acceso a intervenciones desde agosto de 2023.

Asimismo, la actualización introduce modificaciones sustanciales en el Programa de Donación Renal Cruzada, una alternativa fundamental para superar las barreras de incompatibilidad inmunológica entre parejas de donantes y receptores. La normativa también establece estándares más rigurosos para los establecimientos sanitarios encargados de llevar adelante los procedimientos.

Las autoridades sanitarias remarcaron que estas modificaciones técnicas permitirán optimizar los recursos disponibles y mejorar de manera sustancial la supervivencia y la calidad de vida de los pacientes en lista de espera.