El presidente Javier Milei brindó una extensa clase magistral en la Universidad Torcuato Di Tella, donde redobló sus ataques contra los periodistas, a quienes tildó de "seres cargados de maldad", y cruzó con dureza al exministro de Economía Domingo Cavallo.

Ante un auditorio compuesto exclusivamente por estudiantes, el mandatario nacional abrió su disertación con su clásico saludo y cuestionó a la clase política tradicional, asegurando que para los dirigentes lo único importante es ganar elecciones. En ese sentido, afirmó que los políticos son capaces de mentir y que detrás de esas ambiciones se esconde un perfil "detestable y ególatra". El jefe de Estado también adelantó que la moral como política de Estado será el eje central de su próximo libro, el cual saldrá a la luz en noviembre y constará de tres tomos.

El tramo más tenso de la conferencia se produjo cuando Javier Milei volvió a cargar contra los trabajadores de prensa. Según indicó, sus detractores mediáticos lo odian por haber eliminado la pauta oficial y por no compartir su postura ideológica. Asimismo, ratificó su postura fiscal al sostener que se niega a llamar contribuyente al pagador de impuestos, reafirmando su máxima de que "los impuestos son un robo". En la misma línea, prometió que si los argentinos lo reeligen hasta 2031, su administración devolverá unos 500.000 millones de dólares mediante una fuerte baja impositiva.

Críticas a Domingo Cavallo y defensa de su plan económico

El Presidente le dedicó varios minutos al exministro de Economía Domingo Cavallo, luego de que este calificara como una "burrada" la forma en que el Gobierno levantó el cepo cambiario. Sin filtros, tildó a Cavallo de "impresentable", lo acusó de haber estatizado la deuda en 1982 y de exigir el histórico Plan Bonex. En contraposición, defendió la gestión financiera de su equipo económico liderado por Luis Caputo para sanear el Banco Central.

Durante la ronda de consultas con los alumnos, el líder libertario abordó el impacto de su programa y justificó las tensiones con el sector empresario, aludiendo puntualmente al caso de la firma FATE y a su titular, a quien tildó de violento y corrupto por despedir trabajadores en la antesala de un debate legislativo. Hacia el cierre de su exposición, el mandatario celebró su sintonía internacional con figuras como Donald Trump y Benjamin Netanyahu, asegurando que se encuentran modificando la estructura del orden mundial actual.