Trabajadores de la Línea A realizarán una apertura de molinetes en rechazo a los descuentos salariales aplicados por la empresa concesionaria.
Los trabajadores del subte nucleados en la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro llevarán adelante este miércoles desde las ocho de la mañana una apertura de molinetes en la Estación San Pedrito, ubicada en el barrio porteño de Flores. La medida de fuerza responde a los descuentos salariales que, según denunciaron, aplica de forma incorrecta la empresa concesionaria Emova desde hace varios meses en los haberes del personal.
El anuncio fue confirmado por Néstor Segovia, secretario general del gremio, quien calificó la situación como inadmisible bajo la consigna de exigir un freno a las deducciones consideradas indiscriminadas. Durante el desarrollo de la protesta, los pasajeros que utilicen dicha estación cabecera podrán ingresar a los andenes sin necesidad de abonar el costo del boleto habitual.
Antecedentes de tensión y conflicto gremial
Este nuevo reclamo se da apenas dos semanas después de un operativo policial llevado a cabo en la estación Juan Manuel de Rosas de la Línea B, en el barrio de Villa Urquiza. Aquella protesta, centrada también en la apertura de puertas de emergencia y cuestionamientos a sanciones, derivó en el arresto de los delegados Facundo Heredia y Claudio Dellecarbonara, además del trabajador Sebastián Carrizo, generando un paro sorpresivo en toda la red.
El cruce político no tardó en escalar entre el gremio y las autoridades gubernamentales. Mientras desde la AGTSyP acusaron al jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, de tergiversar los hechos y sostuvieron que la interrupción del servicio fue consecuencia directa de detenciones arbitrarias, desde la administración local defendieron el accionar judicial argumentando la afectación de un servicio público esencial y la violación de normativas vigentes.
La medida de este miércoles pone nuevamente en el centro de la escena la puja salarial y las condiciones laborales en el transporte subterráneo, mientras los usuarios se preparan para afrontar posibles demoras y modificaciones en su rutina diaria de traslado por la Ciudad de Buenos Aires.