Un trágico choque entre dos trenes de alta velocidad en la provincia española de Toledo dejó un saldo preliminar de al menos 10 muertos y decenas de heridos, en medio de un operativo de rescate de gran magnitud.

El siniestro ocurrió en la mañana de este miércoles entre las localidades de Mora y Urda, sobre la línea de alta velocidad que conecta Madrid con Andalucía. De acuerdo con la información brindada por el operador ferroviario estatal ADIF, el impacto se produjo cuando un tren AVE de la empresa Renfe colisionó contra los últimos vagones de una formación de Iryo que se encontraba detenida sobre las vías.

En total, más de 540 personas viajaban a bordo de ambas formaciones. La portavoz regional de Castilla-La Mancha, Esther Padilla, detalló que en el tren AVE 2080 circulaban 397 pasajeros, mientras que en el convoy Iryo 6076 se trasladaban 147 viajeros y un bebé. Producto de la brutal colisión, dos vagones de la segunda formación descarrilaron por completo, generando escenas de extrema tensión y desesperación entre los presentes.

Testimonios desgarradores y operativo de emergencia

Entre los relatos de los sobrevivientes, Jesús Jerónimo, pasajero del segundo vagón del AVE con destino a Sevilla, relató los dramáticos momentos del impacto: "Iba trabajando en mi portátil y sentí una aceleración muy bestial y me he empotrado con el asiento de delante". El pasajero agregó que varias personas salieron despedidas y que, al descender del convoy, comprobaron que la formación estaba inclinada y rodeada de heridos.

Ante la magnitud de la tragedia, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, expresó su consternación a través de las redes sociales y aseguró que mantiene un contacto permanente con los ministros y autoridades locales para coordinar la asistencia a los afectados. Por su parte, el alcalde de la localidad cercana de Urda, Manuel Galáns, confirmó que se dispuso la apertura de un pabellón deportivo municipal para recibir y asistir a los pasajeros ilesos y heridos leves, mientras los servicios de emergencia de Madrid y Castilla-La Mancha continúan desplegados en la zona del desastre ferroviario.