La investigación por la tragedia ferroviaria en España dio un giro decisivo tras revelarse los audios que exponen una serie de fallas graves en las comunicaciones entre la torre de control y los maquinistas de los trenes involucrados.
Mientras continúan las pericias para determinar las responsabilidades exactas en el accidente que dejó un saldo trágico de 68 muertos y más de 80 heridos, trascendieron tres mensajes radiales considerados clave por los investigadores. El primer intercambio se produjo entre el conductor del AVE, la formación que terminó impactando contra el convoy, y el puesto de control, tras registrarse una falla en el sistema de alta velocidad conocido como LZB.
En esa primera comunicación, ante un fallo de transmisión por bloqueo, el controlador le ordenó al maquinista que desconectara y volviera a conectar el sistema para luego reanudar el viaje a marcha normal. Sin embargo, según advirtieron posteriormente diarios especializados como El País y agencias internacionales como AFP, esta disposición constituyó una grave infracción a los protocolos de seguridad vigentes.
Los audios que revelan el caos en la torre de control
El reglamento establece que ante este tipo de fallas y con una formación circulando a escasa distancia, la habilitación debe realizarse bajo la modalidad de marcha a vista y con un límite estricto de velocidad de 40 kilómetros por hora. No obstante, el AVE recibió luz verde sin constatar que el tren Iryo se encontraba detenido a apenas 25 kilómetros, cuando la distancia mínima de seguridad exigida es de 30 kilómetros.
Los otros dos audios complican aún más la situación operativa al evidenciar que la maquinista del Iryo advirtió en repetidas ocasiones que continuaba detenida al no poder reiniciar el sistema de transmisión. Pese a estas alertas desesperadas, desde la central no se impartió la orden urgente de detener al AVE, permitiendo que la tragedia se consumara apenas minutos después de finalizada la última comunicación.