El Banco de Inglaterra oficializó una suba de las tasas de interés al 4%, marcando un giro en su política monetaria ante el temor de que la inflación alcance el 5% en 2027 por el conflicto entre Estados Unidos e Irán.
La entidad financiera, liderada por Andrew Bailey, aprobó el incremento del 3,75% al 4% con una votación de ocho votos a favor y uno en contra. Esta medida, la primera desde agosto de 2023, busca frenar el traslado de los elevados costos energéticos a los precios de consumo general. El gobernador fue tajante al señalar que, si la tensión en Oriente Medio persiste, nuevas subidas de tasas son más que probables en el corto plazo.
El impacto de esta decisión es inmediato para las familias británicas, ya que el encarecimiento de los préstamos y las hipotecas de interés variable agrava el ya complejo escenario del costo de vida. La economista Catherine Mann incluso propuso una suba más agresiva, de medio punto porcentual, argumentando que la institución debe actuar con mayor firmeza para controlar las expectativas inflacionarias.
Un horizonte económico marcado por la incertidumbre
Las proyecciones del organismo son poco alentadoras: se espera que la inflación toque un pico del 4,8% en el segundo trimestre de 2027. Según el escenario central del banco, el objetivo de estabilidad de precios del 2% recién se alcanzaría en el tercer trimestre de 2028, un plazo que se extendió seis meses debido a la inestabilidad geopolítica. En un escenario pesimista, donde el barril de petróleo alcance los 130 dólares, la inflación podría escalar hasta el 6,2%.
A pesar de este panorama, el Banco de Inglaterra mantuvo una visión moderadamente optimista sobre el crecimiento económico, estimando una expansión del 1,6% para este año. Este crecimiento estaría impulsado por inversiones en inteligencia artificial y estímulos fiscales del presupuesto presentado por el ministro de Finanzas, John Healey. Sin embargo, el alivio parece lejano para los ciudadanos, quienes enfrentan una presión constante sobre sus ingresos reales debido a la combinación de impuestos e inflación.