La Argentina tendrá la mayor planta de producción de urea de Latinoamérica a partir de un proyecto impulsado por Pampa Energía, que contempla una inversión de USD 2.700 millones en la ciudad bonaerense de Bahía Blanca.
La iniciativa fue aprobada oficialmente bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) impulsado por el gobierno de Javier Milei, y apunta de manera directa a ampliar la capacidad industrial del país, agregar valor a los recursos energéticos y fortalecer el abastecimiento de fertilizantes para todo el sector agropecuario.
De acuerdo con el cronograma previsto por la compañía, la construcción de la planta de urea granulada comenzará tras su aprobación en 2026, estimando un plazo de obra de 41 meses para que las operaciones puedan ponerse en marcha hacia fines de 2029. El complejo tendrá una capacidad productiva inédita de 2,1 millones de toneladas de fertilizante por año.
Impacto laboral y comercial
Las proyecciones económicas de la empresa contemplan un impacto en divisas de USD 1.000 millones anuales, logrados mediante la sustitución de importaciones y la generación de nuevas exportaciones hacia el mercado regional, donde América Latina presenta actualmente un déficit estimado en 11,5 millones de toneladas anuales.
En el plano laboral, el emprendimiento movilizará la economía local al ocupar a unas 3.500 personas durante el pico máximo de la construcción. Una vez finalizada la obra y con la planta en pleno funcionamiento, se requerirán aproximadamente 300 trabajadores para sostener las operaciones permanentes.
Fundada en 2005, Pampa Energía consolida así su estrategia de expansión industrial, aprovechando los recursos gasíferos disponibles en el país para diversificar sus operaciones y transformar a la Argentina en un productor regional clave de insumos agrícolas esenciales.