El megaproyecto minero Vicuña, impulsado por las multinacionales BHP y Lundin Mining al amparo del RIGI, comenzó a recibir camiones gigantes en la provincia de San Juan para avanzar con sus obras preparatorias.

La llegada de esta maquinaria marca el inicio de una fase clave en el desarrollo de uno de los depósitos de cobre, oro y plata más prometedores del mundo. Las primeras unidades de la flota, fabricadas por la firma japonesa Komatsu, tienen una capacidad impresionante para transportar hasta 142 toneladas de material por viaje en terrenos cordilleranos extremos.

El plan contempla la incorporación progresiva de 36 máquinas de gran porte hasta abril de 2027. Este lote incluye 12 camiones modelo HD1500-8, además de excavadoras hidráulicas, cargadoras de ruedas, topadoras, motoniveladoras y compactadores destinados a potenciar la capacidad operativa en la zona.

Tecnología de punta y logística extrema en la cordillera

Los vehículos de gran tonelaje elegidos para el proyecto están equipados con motores diésel de 16 cilindros que desarrollan 1.576 caballos de fuerza, transmisión electrónica de siete velocidades y sistemas de frenado hidráulico preparados para pendientes pronunciadas. Asimismo, incorporan tecnología de monitoreo y cámaras de visión periférica de 360 grados para garantizar la máxima seguridad en áreas de alta montaña.

Debido a sus dimensiones monumentales, los primeros componentes debieron ser trasladados en piezas separadas para facilitar su ingreso a la zona cordillerana. Una vez en el campamento minero ubicado en el departamento Iglesia, los equipos atraviesan complejos procesos de ensamblaje, izaje y pruebas mecánicas antes de ser destinados al movimiento masivo de suelo y la construcción de caminos.

El distrito Vicuña integra los yacimientos de Josemaría y Filo del Sol, este último extendido sobre la frontera con Chile. La magnitud de estos recursos exige una infraestructura logística sin precedentes para superar las severas condiciones climáticas y geográficas de la región.