La Selección Argentina afrontará la próxima ventana internacional con una medida histórica respecto al dorsal más pesado de la historia del fútbol.

El equipo conducido por Lionel Scaloni se prepara para disputar los encuentros amistosos de noviembre marcados por una particularidad inédita: será la primera gira sin la presencia de Lionel Messi, quien se despidió de la Albiceleste en el mes de octubre tras el partido frente a Benín. Con el adiós definitivo del capitán, una de las mayores incógnitas se centraba en el destino inmediato de la camiseta número 10.

Frente a este escenario, el cuerpo técnico tomó la postura firme de no entregarle el histórico dorsal a ningún futbolista durante los compromisos de lo que resta del año. La directiva del cuerpo técnico busca proteger la camiseta y evitar presiones innecesarias sobre los jugadores convocados en esta etapa de transición para el combinado nacional.

La decisión sobre el futuro del dorsal histórico

La estrategia del seleccionado nacional apunta a mantener vacante el número que utilizaron Diego Maradona y el propio Lionel Messi hasta que las reglas de la competencia oficial obliguen a su reutilización. De este modo, la incógnita sobre quién heredará la mítica camiseta se postergará recién hasta el año próximo, cuando el equipo retome los encuentros oficiales correspondientes a las Eliminatorias Sudamericanas rumbo al Mundial 2030, abriendo formalmente una nueva era en el fútbol argentino sin su máximo referente histórico.