María Gómez, madre de Axel González, encabezó una desesperada recorrida por el barrio Malvinas Argentinas y exigió respuestas concretas sobre el paradero de su hijo, desaparecido hace casi seis meses tras una persecución policial.
La angustia de una madre se transformó en un reclamo público de justicia este miércoles en la capital provincial. María Gómez recorrió las calles junto a efectivos de la División Búsqueda de Personas para repartir folletos y visibilizar el caso de Axel González. En un testimonio cargado de dolor, la mujer solicitó a los responsables que rompan el silencio y revelen qué sucedió con el joven, admitiendo la posibilidad de un desenlace fatal para no dejar el cuerpo abandonado.
Durante la jornada, se confirmó que la recompensa para quienes aporten datos fidedignos ascendió a los 15 millones de pesos. Aunque la madre reconoció que la cifra es solo un incentivo, su principal motor es evitar que la causa caiga en el olvido. La mujer fue tajante al señalar que su sospecha se centra específicamente en tres efectivos policiales, aclarando que su denuncia no busca generalizar contra toda la institución, sino identificar a los culpables directos de la desaparición.
La última madrugada y la sospecha policial
El rastro de Axel González se perdió definitivamente en la madrugada del 17 de mayo. Según los registros del caso, el joven caminaba junto a un amigo en la zona de Fontana cuando la presencia de un patrullero provocó su huida por temor. Los agentes iniciaron una persecución y, desde ese preciso instante, nadie volvió a verlo. Este hecho es el núcleo de la investigación que hoy mantiene bajo la lupa el accionar de los uniformados involucrados en el procedimiento.
"No quiero que el caso de mi hijo quede en el olvido", sentenció Gómez ante los medios locales, reafirmando su voluntad de seguir recorriendo cada rincón hasta obtener una respuesta. La falta de novedades durante casi medio año ha llevado a la familia a prepararse para el peor escenario, exigiendo que, de confirmarse el fallecimiento, se les permita recuperar los restos para brindarle una sepultura digna y no dejarlo "tirado como un perro".