La Corte Suprema de Justicia de la Nación dejó firmes las condenas dictadas contra los exoficiales del Ejército Argentino implicados en la muerte del subteniente Matías Ezequiel Chirino.
El trágico episodio ocurrió en junio de 2022 durante un denominado ritual de iniciación en el Grupo de Artillería de Monte 3, con sede en la ciudad correntina de Paso de los Libres. Con las firmas de los ministros Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, el máximo tribunal rechazó los recursos de queja interpuestos por las defensas técnicas de los condenados Rubén Darío Ruíz, Darío Emanuel Martínez y Claudio Andrés Luna, agotando de este modo todas las instancias de revisión judicial.
De acuerdo con la investigación, Chirino y otros dos subtenientes identificados como Jorge Manuel Chaile y Rufino Ezequiel Meza fueron sometidos de manera coercitiva a consumir alcohol en exceso, realizar exigentes ejercicios físicos y sumergirse en una piscina con temperaturas bajo cero. El informe de la autopsia determinó de forma fehaciente que el deceso del joven oficial se produjo por broncoaspiración mientras se hallaba en estado de inconsciencia, arrojando además un registro de 1,45 gramos de alcohol por litro en sangre.
Cronología judicial y ratificación de las penas
El extenso camino en los tribunales federales incluyó una sentencia inicial dictada por el Tribunal Oral Federal de Corrientes, que impuso penas de ocho años de prisión para Ruíz, Martínez y Luna bajo la calificación legal de abandono de persona seguido de muerte en concurso ideal con abuso de autoridad. Dicha resolución alcanzó también a otros involucrados como Hugo Reclus Martínez Tárraga, Exequiel Aguilar y Luis Acosta.
Posteriormente, la Cámara Federal de Casación Penal intervino para revisar el fallo original, revocando absoluciones previas y reconfigurando los montos punitivos para los encausados. Finalmente, tras la intervención del máximo tribunal del país, la resolución judicial adquiere carácter definitivo, cerrando una etapa clave en la búsqueda de justicia para la familia de la víctima.