El colapso financiero de Ueno Bank en la República del Paraguay desató una crisis institucional sin precedentes que derivó en imputaciones, detenciones y la renuncia de Santiago Peña a la Presidencia de la Nación.

A pesar de la dimisión presentada por el mandatario, la bancada oficialista rompió el quórum en la Cámara de Diputados antes de aceptar su salida, lo que activó de forma inmediata el mecanismo de juicio político en el Senado tras la presentación formal del libelo acusatorio por parte de los legisladores.

El pleno de la Cámara Alta sesionó durante la noche para escuchar las acusaciones formales presentadas por los fiscales designados, un grupo integrado por Rocío Vallejos, Rodrigo Blanco, Pedro Gómez, Mauri Espínola, Carlos Núñez Salinas, Billy Vaesken, Freddy Franco y Raúl Benítez.

Plazos fatales y defensa obligatoria

Al término de la sesión, el titular del Senado, Basilio Bachi Núñez, confirmó que el Parlamento cumplirá con cinco sesiones conforme al reglamento interno, un procedimiento que trae inevitablemente a la memoria el antecedente histórico de la destitución de Fernando Lugo en el año 2012.

El senador Basilio Bachi Núñez detalló que se le corrió traslado al mandatario para que presente sus descargos en un plazo perentorio, quedando formalmente convocado junto a su equipo de abogados defensores para comparecer ante el pleno del Congreso.

Finalmente, ante la tensión en las calles, la presidencia del Congreso emitió un mensaje directo a la ciudadanía pidiendo el regreso a los hogares en calma y prometiendo la sanción inmediata de leyes destinadas a asistir a los ahorristas afectados por el vaciamiento bancario.