Mediante una fuerte articulación entre el Estado provincial, comunidades y organismos ambientales, la campaña ya logró plantar más de 130 mil árboles en áreas clave de la cordillera afectada por incendios.
El gobernador del Chubut, Ignacio Nacho Torres, destacó los avances de la campaña provincial de restauración de bosques nativos, una iniciativa central para recuperar los ecosistemas degradados por el fuego y preservar la biodiversidad. El programa es impulsado a través de la Secretaría de Bosques en el marco del proyecto internacional ProCLIM-AR.
Durante este año, las intervenciones abarcaron reservas naturales estratégicas como la Reserva Forestal de Uso Múltiple Lago Epuyén, Laguna Los Alerces, y las reservas provinciales Río Turbio, Río Tigre y Cerro Currumahuida. Los trabajos técnicos contemplaron la evaluación del grado de afectación y la remoción de especies exóticas.
Operativos complejos de alta montaña y logística aérea
Uno de los hitos más importantes de la campaña se llevó adelante en la Reserva Provincial Río Turbio, donde se intervinieron 20 hectáreas. Debido a lo inaccesible del terreno, que demandó una caminata de 30 kilómetros a través de bosque cerrado, los plantines producidos debieron ser trasladados mediante un operativo con helicópteros.
Este material vegetal proviene directamente del Vivero Forestal Lemu, ubicado en El Maitén. Este establecimiento provincial, inaugurado para abastecer los planes de reforestación, proyecta duplicar su capacidad productiva actual para garantizar el suministro constante de especies nativas destinadas a la regeneración cordillerana.