El gobernador del Chubut, Ignacio “Nacho” Torres, supervisó junto al intendente Matías Taccetta el inicio de la instalación de los primeros 1.500 metros de cañerías del estratégico proyecto de captación e impulsión hídrica en Esquel, una megaobra valuada en más de 20 millones de dólares.
La iniciativa provincial, impulsada a través de la Secretaría de Infraestructura, Energía y Planificación a cargo de Hernán Tórtola, contempla la colocación de un total de 14 kilómetros de conducciones de polietileno de alta densidad. Los trabajos se desarrollan en la zona de captación del Arroyo Buitreras y el río Percy, proyectando una infraestructura esencial para responder a las demandas de más de 60 mil habitantes durante los próximos cincuenta años.
Durante la recorrida, Ignacio “Nacho” Torres remarcó la magnitud de los trabajos al señalar que “hace 20 años que no se hace una obra de estas características: más de 20 millones de dólares de inversión y una cañería de más de 14 kilómetros que le va a dar agua a más de 60 mil personas”. Asimismo, el mandatario provincial valoró que se trata de intervenciones fundamentales que “cambian la realidad de nuestros pueblos y transforman verdaderamente a la Cordillera”.
Infraestructura de punta y cisternas gigantes
El proyecto integral incluye la construcción de dos grandes reservas de almacenamiento con una capacidad conjunta de cuatro millones de litros. El sistema prevé una primera cisterna de un millón de litros en la zona alta —alimentada por una estación de bombeo y una nueva línea eléctrica de media tensión de 7,5 kilómetros— y una segunda cisterna de tres millones de litros en el predio El Arenal, donde funcionará además un edificio para laboratorios y tareas de cloración.
Por su parte, el intendente Matías Taccetta destacó la importancia de coordinar esfuerzos con la Provincia para dar respuesta a una demanda histórica de los vecinos. En paralelo, las cuadrillas continúan con la unión de los tramos mediante termofusión a una profundidad mínima de 1,6 metros, incorporando además tecnología de monitoreo en tiempo real, sensores de turbidez y desarenadores para garantizar un estricto control de calidad en todo el suministro potable.