La Cámara Criminal y Correccional de Villa Dolores condenó a Oscar Félix González a tres años de prisión condicional por el trágico choque frontal en el Camino de las Altas Cumbres.
El magistrado Santiago Camogli declaró al exlegislador y exministro provincial autor penalmente responsable de los delitos de homicidio culposo agravado por la conducción imprudente de un vehículo automotor y lesiones culposas agravadas. El siniestro vial ocurrió el 29 de octubre de 2022 en el paraje Niña Paula, cerca de Mina Clavero, cuando el BMW X1 oficial que manejaba González impactó de frente contra un Renault Sandero.
En aquel vehículo circulaba la docente y artista Alejandra Bengoa, de 56 años, quien falleció en el acto, acompañada por su hija Marina Szulewicz y su amiga Alexa Miranda, ambas de 14 años, quienes sufrieron lesiones gravísimas y secuelas permanentes, incluyendo paraplejia en el caso de Alexa. A pesar de la gravedad del hecho y del pedido de la fiscal Analía Gallaratto, el tribunal descartó la prisión efectiva valorando la edad del imputado y la dinámica del siniestro.
Además de la pena en suspenso, el tribunal impuso ocho años de inhabilitación especial para conducir y una serie de reglas de conducta obligatorias. La defensa, encabezada por Miguel Ortiz Pellegrini, había solicitado la absolución y adelantó que apelará el fallo, cuyos fundamentos se conocerán el próximo 12 de noviembre.
Indemnizaciones millonarias y fuerte repudio social
En el plano civil, el tribunal condenó de manera solidaria a Oscar González y a la Provincia de Córdoba a abonar resarcimientos económicos impactantes. Las cifras fijadas alcanzan los 31.633.758,86 pesos para Vera Szulewicz; 353.575.089,30 pesos para Marina Szulewicz; y 1.625.279.401 pesos para Alexa Valentina Miranda, totalizando más de 2.010 millones de pesos más intereses.
La lectura de la sentencia generó profunda indignación en los allegados de las víctimas. Gustavo Álvarez, padre de Alexa, rechazó enfáticamente la calificación del hecho y repudió la levedad de la condena. Al retirarse de los tribunales entre un fuerte operativo de seguridad, González fue despedido con insultos, gritos de asesino y proyectivos arrojados por manifestantes indignados con el veredicto.