El balance oficial de la reciente edición del CyberMonday expuso una caída real del 20 por ciento en la facturación y reflejó el fuerte impacto de la crisis en el consumo.

La edición organizada por la Cámara Argentina de Comercio Electrónico movilizó un total de 682.185 millones de pesos entre el 2 y el 4 de noviembre. Aunque esta cifra representó una suba nominal del 6,7 por ciento en comparación con el período anterior, el contraste con la inflación interanual del 33,4 por ciento desmoronó el aparente avance.

Durante las tres jornadas se concretaron cerca de 6,5 millones de órdenes de compra, lo que significó un retroceso del 7,1 por ciento frente al año pasado. Paralelamente, la participación empresaria acusó el golpe de la recesión con la presencia de unas 800 empresas, casi un centenar menos que en el ciclo previo.

Un cambio drástico en las prioridades de los consumidores

A pesar del desplome en la recaudación real, el reporte sectorial detalló que se despacharon más de 14,6 millones de productos, marcando un incremento del 20,7 por ciento en volumen. Esta aparente contradicción respondió a un cambio en las elecciones de los compradores, quienes priorizaron alimentos, artículos de cuidado personal y productos de uso cotidiano en lugar de tecnología o electrodomésticos de alta gama.

Al tratarse de opciones con un precio unitario menor, el volumen físico creció pero el dinero inyectado se contrajo. El ticket promedio se ubicó en 105.039 pesos, registrando una baja real del 14,4 por ciento tras descontar el proceso inflacionario.

Ante este escenario de contracción del poder adquisitivo, las herramientas de financiamiento largo con planes de hasta 12 cuotas se transformaron en el principal recurso para sostener las transacciones en todo el país.