El derrotado candidato presidencial ultraderechista Flávio Bolsonaro huyó a Estados Unidos junto a su núcleo familiar para esquivar causas judiciales clave en su contra.
El hijo mayor del exmandatario brasileño Jair Bolsonaro, quien se encuentra detenido por un intento de golpe de estado en 2022, aterrizó en territorio estadounidense en compañía de su esposa y sus dos hijas, según confirmaron distintos reportes periodísticos de medios como CNN Brasil y Agencia Brasil citando a Reuters. Las menores ni siquiera asistieron a sus establecimientos educativos en Brasilia durante la jornada del martes.
El senador permanecía incomunicado desde las primeras horas de la mañana, momento en el cual envió su último mensaje al coordinador de su campaña, Rogério Marinho, argumentando que estaba tranquilizando sus pensamientos pero evitando confirmar su salida del país. A pesar de haber recibido advertencias de sus aliados para que no abandonara el territorio nacional ante el riesgo inminente de detención, el legislador decidió evadir la justicia.
Causas abiertas y la dura respuesta de Lula
La huida se produce luego de que el juez Alexandre de Moraes, del Tribunal Supremo Federal, ordenara la incautación de sus pasaportes en el marco de una investigación por presunto lavado de dinero que involucra también a su abogado y amigo Willer Tomaz. Plazo que vencía fatalmente este martes y que el legislador desobedeció por completo.
Asimismo, Flávio Bolsonaro acumula cargos en el denominado caso Dark Horse, donde se investiga la supuesta transferencia de aproximadamente 61 millones de reales por parte de Daniel Vorcaro, expropietario del Banco Master actualmente encarcelado, supuestamente destinados a financiar una película biográfica sobre su padre. A esto se suma un nuevo frente judicial impulsado por el magistrado Flávio Dino tras denuncias de financiación ilegal extranjera en su campaña.
Por su parte, el presidente reelecto Luiz Inácio Lula da Silva lamentó la partida del dirigente opositor durante un acto oficial en Brasilia al cumplir 81 años. Quien no tiene nada que ocultar, no tiene nada que temer, remarcó el mandatario al trazar un paralelismo con su propia historia judicial y cuestionar la actitud de su rival político.