La Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba reclamó al Gobierno de Martín Llaryora la reapertura anticipada de la negociación paritaria para exigir una recomposición salarial urgente.

La medida fue adoptada este viernes por la Asamblea Provincial de Delegadas y Delegados Departamentales, que aprobó por amplia mayoría un pliego de demandas laborales y salariales. El gremio solicitó aumentos por encima de la inflación, con especial atención en los cargos más postergados y la incorporación permanente de sumas para recuperar el poder adquisitivo de activos y jubilados.

Aunque la asamblea no aprobó un paro docente, estableció jornadas de movilización para los días 2 y 5 de noviembre en Córdoba capital y en los distintos departamentos. Además, advirtieron que si la administración provincial no convoca a paritarias, habrá una nueva reunión el 12 de noviembre para definir los pasos a seguir.

El detalle de los reclamos salariales y previsionales

Entre los puntos centrales, la UEPC pidió tomar como referencia el salario de un maestro de 28 horas de las Escuelas Precursoras, fijado en $1.651.915, para equiparar otros cargos. También exigieron la incorporación definitiva del FONID Córdoba al salario básico, la continuidad del B.E.C. y la reducción de los aportes jubilatorios.

Para los jubilados, el sindicato reclamó un incremento mediante una suma adicional, la eliminación del diferimiento en el pago de los aumentos y la derogación del polémico artículo 58. En materia de condiciones laborales, exigieron la titularización de trabajadores del Ministerio de Educación, la eliminación del artículo 3 vinculado al presentismo y la supresión del FOSAET.

Por su parte, desde el Gobierno provincial respondieron que actualmente no están dadas las condiciones económicas para modificar el acuerdo vigente, manteniendo una postura distante frente a las demandas gremiales que mantiene la tensión latente en todo el territorio cordobés.