La automotriz Stellantis decidió paralizar la producción en sus complejos industriales de El Palomar y Córdoba debido a la retracción de las ventas en el mercado interno y la caída de las exportaciones.
La medida drástica adoptada por la compañía busca adecuar el ritmo de fabricación al stock acumulado tanto en la terminal como en la red de concesionarios. Desde fuentes gremiales confirmaron que la planta bonaerense de El Palomar interrumpió su actividad y no la retomará hasta el próximo 18 de enero de 2027, implementando un esquema de adelanto de vacaciones para cubrir el periodo sin actividad.
En dicho establecimiento bonaerense se producen habitualmente los modelos Peugeot 208 y 2008, cuya demanda registró fuertes bajas tanto a nivel local como en los destinos de exportación. Por su parte, en el Polo Industrial Ferreyra ubicado en territorio cordobés, el ajuste productivo golpea directamente a las pick-ups Fiat Titano y Ram Dakota, cuya fabricación se suspenderá durante siete semanas consecutivas desde principios de diciembre.
Incertidumbre sobre el futuro y advertencias por la competitividad
A pesar del freno generalizado en varias líneas, la producción del exitoso Fiat Cronos continuará operando según los programas establecidos, limitándose únicamente al receso tradicional de fin de año. Desde la firma automotriz aclararon que no se prevén despidos a pesar de las complejas circunstancias, aunque advirtieron que no esperan un repunte significativo del consumo durante el próximo año.
El panorama se completa con las recientes declaraciones de Herlander Zola, presidente de Stellantis para América del Sur, quien advirtió que la continuidad de las operaciones locales no está totalmente garantizada. El directivo señaló que la competitividad y los costos laborales en el país, que según indicó duplican a los de Brasil, condicionan fuertemente las futuras inversiones del grupo que emplea a unos 5.000 operarios directos.