La Sociedad Argentina de Pediatría advirtió sobre la fuerte caída en el ingreso de residentes y las dificultades para cubrir las guardias en el interior provincial.
La crisis por la falta de pediatras en la provincia genera extrema preocupación entre los profesionales de la salud. Los bajos salarios, la alta carga laboral, el pluriempleo y las demoras en los pagos de las obras sociales son los principales factores que desalientan el ingreso de nuevos médicos a la especialidad, agravando la atención en las distintas localidades, según confirmó la presidenta de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) regional Río Paraná, Anabela Collazo.
El delicado escenario quedó al descubierto en el marco del Día del Pediatra en Argentina, una fecha que sirvió para poner el foco en una problemática estructural que lleva años sin resolución. En declaraciones radiales, la referente institucional explicó que el sistema atraviesa una merma constante en la elección de la carrera, lo que deja múltiples vacantes sin cubrir en los hospitales públicos.
Un impacto directo sobre el interior y las subespecialidades
La falta de especialistas golpea con mayor dureza a las regiones alejadas de los grandes centros urbanos, donde las guardias y la atención de niños terminan quedando muchas veces a cargo de médicos clínicos o generalistas. A esta situación se le suma la falta de recambio generacional ante las próximas jubilaciones y la inestabilidad laboral que obliga a los profesionales a sostener extensas jornadas de trabajo para equilibrar sus ingresos.
Anabela Collazo advirtió además que esta reducción en la base pediátrica repercute de manera directa en áreas críticas como la neonatología y la terapia intensiva infantil. Ante este panorama, el sector médico exige la implementación urgente de políticas de Estado que logren ordenar el rumbo sanitario y frenar el éxodo de profesionales antes de que el sistema colapse por completo.