Un operativo conjunto entre la Municipalidad de Paraná y la Policía desactivó una fiesta clandestina con cuatrocientos asistentes, en su mayoría menores.
El procedimiento fue llevado a cabo durante la madrugada de este domingo por personal de la Dirección General de Control Urbano Municipal de Paraná, con la colaboración directa de efectivos de la fuerza policial, tras una intervención en un inmueble situado sobre la calle Ibapoy.
Al irrumpir en el lugar para realizar la inspección correspondiente, las autoridades constataron la presencia masiva de aproximadamente 400 personas, destacándose que la gran mayoría de los concurrentes eran menores de edad, lo que agravó la situación del evento.
Irregularidades y cese de la actividad
Durante el desarrollo del procedimiento, el personal municipal detectó graves irregularidades vinculadas principalmente con la superación de la capacidad permitida y la total falta de las condiciones de seguridad necesarias para albergar a semejante cantidad de público.
Ante la constatación flagrante de estas infracciones a las normativas vigentes, los inspectores procedieron a labrar el acta de infracción correspondiente a los organizadores del evento clandestino.
Finalmente, las autoridades dispusieron el cese inmediato de la actividad musical y coordinaron la desconcentración progresiva de todos los concurrentes. El desalojo se desarrolló bajo un estricto acompañamiento preventivo por parte del personal policial con el objetivo primordial de resguardar el orden público y garantizar la integridad física de los menores presentes.