Un operativo de desalojo de una casilla precaria ubicada en una zona de alto riesgo terminó con graves incidentes, piedrazos y dos personas detenidas.
Violentos incidentes se produjeron durante la tarde del martes en la calle Moreno, cuando un grupo de personas atacó con piedras y ladrillos al personal policial y municipal que participaba del desalojo de una vivienda precaria. La intervención, que inicialmente se desarrolló sin inconvenientes en las inmediaciones del arroyo La Santiagueña, terminó con dos aprehendidos, aunque no se registraron heridos ni daños materiales.
El procedimiento comenzó alrededor de las 18, cerca del puente ubicado detrás del parque Berduc. Personal de la Comisaría Octava acompañó a los trabajadores municipales de Control Urbano y Servicios Públicos, quienes debían retirar una construcción levantada con palos y chapas sobre un terreno considerado sumamente peligroso por el inminente riesgo de derrumbe ante posibles precipitaciones.
Agresiones y rápida intervención
El jefe de la Comisaría Octava, Jonathan Brumatti, explicó que el desalojo había sido programado con antelación y el ocupante estaba debidamente informado desde hacía más de un mes. "El operativo se realizó con total normalidad. La persona que estaba dentro de la casilla no tuvo ningún inconveniente porque ya estaba notificada de que esto iba a pasar", aseguró el comisario.
La situación cambió drásticamente cuando los camiones municipales comenzaron a retirarse con los materiales incautados. En ese momento, un grupo agresivo proveniente del barrio Macarone comenzó a arrojar una lluvia de cascotes y ladrillos contra los uniformados y los empleados municipales. Ante la escalada de violencia, se solicitó de inmediato la colaboración de los grupos tácticos de Infantería para controlar la zona.
Gracias al despliegue estratégico, las fuerzas de seguridad lograron la aprehensión de un varón y una mujer que integraban el grupo agresor. Ambos quedaron alojados en la Alcaidía por disposición del fiscal en turno, mientras que las autoridades confirmaron con alivio que no hubo lesionados ni daños en los móviles oficiales a pesar de la magnitud de la agresión.