Patronato empató sin goles ante Atlético Rafaela y conservó la categoría en la Primera Nacional gracias a la combinación de resultados.

En una definición dramática correspondiente a la última fecha de la Zona B, el conjunto entrerriano igualó 0 a 0 en su visita al estadio Nuevo Monumental y aseguró su permanencia en la segunda división del fútbol argentino. El equipo conducido por Marcelo Fuentes concluyó el año con 38 puntos en 36 partidos jugados, superando por la mínima diferencia a Nueva Chicago en la tabla acumulada.

El desarrollo del encuentro estuvo marcado por el sufrimiento y la tensión constante. El elenco de Paraná no logró mostrar su mejor versión futbolística y pasó sofocones a lo largo de los noventa minutos ante un rival que también jugaba sus últimas cartas. La fortuna estuvo del lado visitante cuando el encuentro expiraba, momento en el cual el delantero paranaense Juan Ignacio Cavallaro conectó un cabezazo que se estrelló contra el palo, ahogando el grito de gol que hubiera condenado a los entrerrianos a un desempate.

La sufrida definición a distancia

Una vez concluido el cotejo en tierras santafesinas, la delegación rojinegra debió aguardar en el campo de juego durante aproximadamente diez minutos para conocer el marcador final del encuentro que disputaba Chacarita ante Nueva Chicago en Buenos Aires. La victoria del conjunto funebrero despejó todos los fantasmas y desató el desahogo definitivo de jugadores y cuerpo técnico.

Para buscar la ansiada permanencia, el entrenador dispuso una formación inicial integrada por Alan Sosa; Walter Rueda, Franco Meritello, Fernando Evangelista y Nahuel Génez en la última línea; Gonzalo Salega, Juan Pablo Barinaga, Brandon Cortés y Alejo Miró en la zona mediocampista; mientras que la ofensiva estuvo conformada por Franco Soldano y Renzo Reynaga.

De esta manera, el Rojinegro abrochó su continuidad en la categoría y ya comienza a planificar el armado del plantel competitivo que afrontará el próximo torneo oficial en busca de mayor protagonismo.