La Justicia provincial declaró nulos cuatro préstamos millonarios otorgados sin autorización a través de Home Banking y ordenó al banco reintegrar la totalidad del dinero en un plazo de 48 horas.

El caso se originó el 20 de agosto de 2025, cuando un cliente de Banco Formosa fue víctima de una estafa telefónica bajo la modalidad de phishing. El damnificado recibió una llamada de un supuesto empleado de la empresa Andreani, quien le aseguró que tenía un paquete pendiente de entrega y le solicitó un código de verificación que llegó a su celular.

Dos días más tarde, al ingresar a su plataforma digital para realizar un pago cotidiano, el hombre descubrió con desesperación que habían registrado cuatro préstamos a su nombre que jamás solicitó, acumulando una cifra superior a los siete millones de pesos, además de múltiples débitos y transferencias no autorizadas hacia terceros.

Ante la gravedad del perjuicio económico, la víctima radicó la denuncia penal correspondiente y promovió acciones legales bajo el patrocinio de los abogados Esteban David Martínez y Silvina Alejandra Facio, exigiendo respuestas urgentes a la entidad financiera involucrada en el luctuoso episodio.

La responsabilidad de las entidades bancarias

Durante el litigio, la defensa del banco intentó desligarse de toda culpa argumentando que el cliente obró con imprudencia al facilitar las claves de acceso. No obstante, la fiscalía y la jueza María Lourdes Leliur, titular del Juzgado Civil y Comercial N.° 6, recordaron que rige la Ley Nacional 24.240 de Defensa del Consumidor.

La magistrada remarcó que las instituciones financieras tienen el deber indelegable de garantizar la seguridad de las transacciones y poseer mecanismos idóneos para detectar movimientos inusuales. De este modo, la Justicia invalidó las deudas y sentó un precedente clave frente al avance imparable de los fraudes virtuales en la provincia.