Una tajante advertencia sobre el futuro gremial y laboral de los maestros sacude el escenario provincial en medio de fuertes cuestionamientos a las cúpulas sindicales.

La crisis que atraviesa la Asociación de Educadores Provinciales (ADEP) se inscribe en una compleja trama de acuerdos políticos, armado electoral e indiferencia sindical que consolida el desamparo de los docentes en las aulas de Jujuy. Así lo advirtió Martina Montoya, delegada de base de El Hormiguero Docente, al analizar la situación actual y denunciar un profundo vaciamiento de la representación gremial en territorio jujeño.

Según explicó la referente en diálogo con El Submarino Radio, las cúpulas gremiales y las bajadas de línea de las centrales nacionales terminaron sofocando cualquier oposición interna. Para Montoya, detrás de esta situación se plantea una serie de alianzas que involucra al Gobierno provincial y a los sectores que dominan la CTA de cara al armado electoral del año 2027, buscando estructurar la militancia con miras a los próximos comicios.

En ese tablero, la docencia de ADEP quedó atrapada y arrastrada por un esquema donde los sectores que debían actuar prefirieron guardar silencio y mantenerse como observadores. La delegada remarcó que el Ejecutivo apeló de forma directa al castigo mediante el descuento y la persecución del cargo docente, afirmando que la provincia adopta prácticas de fuerte dominio político con la venia de distintos sectores partidarios.

Elecciones en la CTA y críticas a la conducción nacional

La tensión escaló con motivo de los comicios de la CTA de los Trabajadores, donde se presenta una lista única referenciada en el dirigente Santiago Hamud tras el bloqueo a cualquier alternativa opositora. Montoya reveló que sectores de base buscaron articular una opción diferente, pero chocaron contra el mandato explícito de las conducciones nacionales encabezadas por Roberto Baradel, Hugo Yasky y Sonia Alesso, quienes bajaron línea para respaldar al candidato oficial.

Ante la falta de respuestas gremiales y los incrementos salariales mediante sumas fijas de 300.000 pesos que generan indignación en las escuelas, el descontento es total. Los educadores se encuentran agobiados y buscando alternativas para llegar a fin de mes. Por ello, la delegada concluyó que la única manera de garantizar la defensa del salario y recuperar la organización pasa por la acción directa, manifestándose frente a la Casa de Gobierno o el Ministerio de Educación ante la falta de diálogo institucional.