El Ministerio Público de Paraguay ordenó la detención inmediata del destituido presidente Santiago Peña, en el marco de una causa por graves delitos vinculados al colapso de la entidad financiera Ueno Bank.

La medida fue dispuesta por un equipo de fiscales anticorrupción tras detectarse múltiples indicios de maniobras ilícitas, lesión de confianza y otros delitos económicos que involucran directamente al exmandatario y a su entorno familiar dentro de la estructura societaria de la firma bancaria. La detención se ejecutó de manera drástica pocas horas después de que el Congreso paraguayo rechazara formalmente su renuncia y resolviera su destitución definitiva mediante un juicio político histórico.

Fuentes judiciales confirmaron que Santiago Peña quedó bajo custodia en su domicilio particular ubicado en la ciudad de Asunción y deberá comparecer obligatoriamente ante la justicia para prestar declaración indagatoria. La crisis institucional se precipitó en las últimas semanas luego de que el Banco Central del Paraguay interviniera la entidad financiera al constatar una caída abrupta e insostenible en sus niveles de solvencia y liquidez.

Juramento y nuevas medidas de urgencia

Ante la vacancia generada en la primera magistratura, el vicepresidente Pedro Alliana juró formalmente durante una sesión bicameral de carácter extraordinario como nuevo presidente de la República para completar el mandato constitucional que se extiende hasta el año 2028.

En su primer mensaje oficial ante el cuerpo legislativo, el flamante mandatario exigió la puesta en marcha inmediata de un plan integral de racionalización del gasto público. Asimismo, instó enfáticamente a los legisladores a consensuar medidas urgentes para garantizar el recupero de fondos y resarcir a los miles de ahorristas que resultaron severamente afectados por el desplome financiero.