El reconocido artista infantil Piñón Fijo recordó una de las experiencias más extremas y emotivas de su extensa trayectoria, vivida en plena Puna jujeña bajo condiciones climáticas adversas y a más de cuatro mil metros de altura.
Durante una entrevista concedida a Radio Mitre, el popular payaso e intérprete fue consultado sobre el escenario más insólito en el que le tocó actuar. Sin titubear, rememoró su paso por la localidad minera de Mina El Aguilar, en la provincia de Jujuy, un destino que le demandó un esfuerzo físico límite debido a las bajas temperaturas, la intensa nevada y la falta de oxígeno.
El artista relató las complicaciones que debió afrontar al ascender hacia la zona cordillerana: "Me tocó una vez en una mina El Aguilar, en Jujuy, a cuatro mil y pico de metros de altura sobre el nivel del mar. ¡Nevaba!", detalló. La situación se tornó compleja no solo por el paisaje cubierto de nieve, sino por los efectos directos de la altura sobre su organismo, al punto de admitir que debió asistirse con un tubo de oxígeno y una máscara para poder respirar.
La canción que quebró al artista en la Puna
A pesar de las adversidades físicas y el frío extremo, una gran cantidad de niños de la región se congregó para presenciar el espectáculo. Al respecto, Piñón Fijo destacó una particularidad entrañable de la infancia en esos parajes: "En esos lugares la infancia llega más lejos en el tiempo. Tienen 13, 14 años y siguen siendo niños", reflexionó sobre los jóvenes espectadores.
El momento culminante llegó cuando un vecino de la zona se le acercó para pedirle que interpretara su emblemático tema "Una luna en la laguna", cuya letra alude directamente al paisaje puneño. Al sonar los primeros acordes, la respuesta de los chicos superó cualquier expectativa previa del músico. Según relató, tras un breve silencio, comenzó a escuchar a los niños entonando la letra de memoria a modo de un gigantesco karaoke.
La profunda conexión con el público infantil superó las barreras geográficas y golpeó fuertemente la sensibilidad del animador, quien reconoció que la emoción del momento eclipsó las dificultades de la falta de aire: "Porque cuando yo hice esa canción nunca me imaginé... Y ahí me faltó el aire y pidió el cambio el payaso", concluyó el artista al rememorar aquella inolvidable jornada en suelo jujeño.