Un servidor de la Basílica San Francisco fue seleccionado oficialmente como voluntario y formará parte de la histórica misa que el papa León XIV encabezará en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

La visita del papa León XIV a la Argentina genera una enorme expectativa entre los fieles de todo el territorio nacional, especialmente entre aquellos que tendrán un rol activo en las celebraciones religiosas. Entre los miles de postulantes, Abel Saavedra, un joven jujeño, fue seleccionado como voluntario y viajará rumbo a Buenos Aires para colaborar durante la misa central que el pontífice oficiará el próximo lunes 9 de noviembre a las 11:30 en el Monumento a los Españoles, ubicado en el tradicional barrio porteño de Palermo. Saavedra integra activamente la comunidad de la Basílica San Francisco de San Salvador de Jujuy, donde cumple funciones como monaguillo y colabora de manera permanente con diversas actividades pastorales.

De acuerdo con la información oficial brindada por el comité organizador, la convocatoria reunió a cerca de 25.000 voluntarios en todo el país, de los cuales exactamente 92 provienen de la provincia de Jujuy. El joven destacó la magnitud de este acontecimiento y señaló que representa el fin de una larga espera de casi cuatro décadas sin la presencia de un máximo referente de la Iglesia Católica en suelo argentino. Su viaje está programado para el domingo por la tarde, momento en el que se sumará formalmente a las directrices operativas dispuestas para el gran despliegue de seguridad y asistencia.

La tarea asignada en el Monumento a los Españoles

Una vez arribado a la capital del país, Abel Saavedra se incorporará de manera inmediata a su puesto de trabajo. Fue designado específicamente para cumplir tareas logísticas y de asistencia dentro de la carpa eucarística que se montará en el predio del Monumento a los Españoles. Los voluntarios deberán presentarse desde las primeras horas de la madrugada para coordinar el ingreso de los peregrinos y asegurar el normal desarrollo de la ceremonia litúrgica presidida por el pontífice.

El joven jujeño reconoció que la ansiedad y los nervios aumentan conforme se acerca la fecha del traslado, aunque remarcó que vive esta oportunidad como un verdadero regalo espiritual. Su vínculo con la comunidad franciscana de San Salvador de Jujuy consolidó su vocación de servicio, un valor que ahora trasladará a este escenario internacional donde convivirán fieles procedentes de naciones vecinas como Chile, Bolivia y Brasil. Para finalizar, reflexionó sobre el rol de las nuevas generaciones y enfatizó que los jóvenes no son solamente el futuro de la sociedad, sino el presente activo en la construcción de valores solidarios.