Un tribunal dictó una condena de seis años de prisión efectiva para un joven que atacó sexualmente a una menor de 14 años durante una pijamada.

La sentencia fue dictada por el juez de Audiencia Sustituto, Marcos Sacco, tras un riguroso análisis que incluyó testimonios, informes médicos, pericias psicológicas y pruebas genéticas de ADN. El condenado es un empleado rural de 20 años —que tenía 18 al momento del hecho— y que resultó ser primo de la dueña de casa donde ocurrieron los aberrantes sucesos.

El ataque se registró en la madrugada del domingo 2 de marzo de 2025 en la ciudad de Santa Rosa. La víctima había concurrido a la vivienda de una amiga con autorización materna para pasar la noche. Sin previo aviso, el agresor ingresó a la habitación compartida donde le habían armado un colchón, se aproximó a la menor y, tras doblegarla mediante intimidación y violencia física, la sometió a un acceso carnal no consentido.

Pruebas lapidarias y pericias decisivas

Tras la agresión, la adolescente logró encerrarse en el baño y envió un desesperado mensaje por Instagram a su madre desde una computadora, suplicándole entre lágrimas que fuera a rescatarla. La fiscal Verónica Ferrero lideró la acusación logrando acreditar el delito de abuso sexual agravado por acceso carnal mediando violencia, respaldada por las pericias de las doctoras Carola Luján Carrera, Romina Camarero y la forense Romina Meneguzzi, quienes constataron lesiones genitales y marcas en los brazos.

Un pilar fundamental en el juicio fue el informe de la licenciada Cecilia Bobillo, del Laboratorio de Genética Forense, cuyo estudio de ADN arrojó una coincidencia positiva ineludible con el perfil del imputado, siendo miles de millones de veces más probable su autoría. Por su parte, la defensa intentó instalar una supuesta amnesia alcohólica que fue categóricamente rechazada por el juez tras la evaluación del psiquiatra José Marcos Koncurat.

Finalmente, las psicólogas Guadalupe Kunusch y Ana Belén Phagouapé confirmaron que la menor padece un trastorno por estrés postraumático severo a raíz del ataque, consolidando la pena de efectivo cumplimiento dictada por el magistrado.